¡Oh gloriosa
virgen y mártir santa Librada!,
elegida por la
voluntad de Dios
para ser ejemplo
de fortaleza ante los sufrimientos
y de paciencia y tesón ante las adversidades
te pido con fervor ayúdame a salir
victorioso-a
ante los muchos peligros
que me acechan
y que no me permiten llevar una vida dichosa.
