Santa Bárbara bendita, virgen gloriosa,
oh justa defensora
del bien,
tú que recibiste
de los Cielos
fortaleza ante la más dura adversidad,
tú que luchaste
por preservar tu fe,
por no abandonar el gran amor que tenías a Dios,
haz que mis ojos
se abran hacia El,
enséñame a
quererle en todo momento,
renueva mi fe, mi esperanza y caridad
y
reaviva en mí el espíritu del bien obrar,
dame una entrega
apasionada por Dios
y abre mi corazón hacía los
que sufren.


