Señora mía, Madre Inmaculada,
Templo del Señor y Sagrario de la Divinidad,
gloriosísima y siempre amada Virgen de la Luz,
portadora de la primera Luz, que es Cristo,
os pedimos que iluminéis nuestras tinieblas,
que deis luz a nuestras fatigas y adversidades.
Templo del Señor y Sagrario de la Divinidad,
gloriosísima y siempre amada Virgen de la Luz,
portadora de la primera Luz, que es Cristo,
os pedimos que iluminéis nuestras tinieblas,
que deis luz a nuestras fatigas y adversidades.
