Dulcísimo Niño Jesús,
que a cada instante nos honras con tu Amor,
que eres Luz y Vida, consuelo y esperanza nuestra
Tú que nuestros males con bondad remedias,
despierta en nuestras almas
el arrepentimiento sincero de las culpas,
aumenta nuestra fe y confianza
y haz que seamos sumisos a tu adorable voluntad.
