ORACIONES A LA
VIRGEN MARIA
Nadie está en el cielo
más cerca de la Divinidad
simplicísima que Tú,
que tienes asiento sobre la
cumbre de los querubines
y sobre todos los ejércitos de
los serafines,
y por esto no es posible que tu
intercesión sufra repulsa,
ni que sean desatendidos tus
ruegos.
