
Arcángel San
Miguel, bendito seas,
príncipe de los Espíritus celestiales,
protector contra los poderes diabólicos,
a ti acudimos a rogarte y pedirte,
en el Nombre
poderoso de Dios,
Él que es, Él que será,
para que en estas
horas de la noche
nos
protejas a mí y mi familia de todo mal.