Ven, Espíritu Santo,
penetra en las profundidades de mi alma
con tu fuerza, tu amor y tu poder,
haz que llegue a mí tu sabiduría y entendimiento
e ilumina mis actos con tu Luz Celestial,
purifica mi alma y mi cuerpo y dame tu Paz.
Arranca las raíces más profundas y ocultas
del dolor y del pecado que están enterradas en mí.
Arranca las raíces más profundas y ocultas
del dolor y del pecado que están enterradas en mí.
