Oh bendito san Juan Crisóstomo,
tú que siempre
alentaste con sabiduría
la práctica de la
justicia y de la caridad
y que con tus
elocuentes sermones
predicaste con
brillantez la Palabra Divina,
ilumínanos con tu
obras y palabras
y fortalécenos en
los momentos difíciles
con el ejemplo de
tu invencible constancia.


