sin atender a nuestros desméritos
y sólo confiado en tus merecimientos,
y lo que es más,
en lo infinito de la Preciosa Sangre de Jesucristo,
humildemente te pedimos
humildemente te pedimos
nos alcances una fe sencilla y abundante
en buenas obras y verdaderos frutos de vida eterna,
una esperanza firme que jamás desfallezca
aún en medio de los trabajos
y de las más amargas penas,




