miércoles, 12 de marzo de 2014

PADRE NUESTRO DE SAN FRANCISCO DE ASIS PARA PETICIONES




¡Oh Santísimo Padre nuestro!,
¡creador, redentor, consolador y salvador nuestro!

Que estás en los cielos:
en los ángeles y en los santos;
iluminándolos para conocer,
porque tú, Señor, eres la luz;
inflamándolos para amar,
porque tú, Señor, eres el amor;
habitando en ellos y colmándolos para gozar,
porque tú, Señor, eres el bien sumo,
el eterno bien, de quien todo bien procede,
sin el cual no hay ningún bien.

Santificado sea tu nombre:
clarificada sea en nosotros tu noticia,
para que conozcamos
cuál es la anchura de tus beneficios,
la largura de tus promesas,
la altura de la majestad
y la hondura de los juicios (Ef 3,18).

Venga a nosotros tu reino:
para que reines tú en nosotros por la gracia
y nos hagas llegar a tu reino,
donde se halla la visión manifiesta de ti,
el perfecto amor a ti,
la compañía de ti bienaventurada,
la fruición de ti por siempre.

Hágase tu voluntad,
 como en el cielo, también en la Tierra:
para que te amemos con todo el corazón (cf. Lc 10,27),
pensando siempre en ti;
con toda el alma,
deseándote siempre a ti;
con toda la mente,
dirigiendo todas nuestras intenciones a ti,
buscando en todo tu honor;
y con todas nuestras fuerzas,
empleando todas nuestras energías
y los sentidos del alma y del cuerpo
en servicio, no de otra cosa, sino del amor a ti;
y para que amemos a nuestros prójimos
como a nosotros mismos,
atrayendo a todos, según podamos, a tu amor,
alegrándonos de los bienes ajenos como de los nuestros
y compadeciéndolos en los males
y no dando a nadie ocasión alguna de tropiezo
 (cf. 2 Cor 6,3).

Danos hoy el pan nuestro de cada día:
tu amado Hijo,
nuestro Señor Jesucristo, dánosle hoy:
para que recordemos,
comprendamos y veneremos el amor que nos tuvo
y cuanto por nosotros dijo, hizo y padeció.

Y perdónanos nuestras ofensas:
por tu inefable misericordia,
por la virtud de la pasión de tu amado Hijo
y por los méritos e intercesión
de la beatísima Virgen y de todos tus elegidos.

Así como nosotros perdonamos
a los que nos ofenden:
y lo que no perdonamos plenamente,
haz tú, Señor, que plenamente lo perdonemos,
para que por Ti amemos de verdad a los enemigos
y en favor de ellos intercedamos devotamente ante Ti,
no devolviendo a nadie mal por mal (cf. lTes 5,15),
y para que procuremos ser en ti útiles en todo.

Y no nos dejes caer en tentación:
oculta o manifiesta, súbita o importuna.

Mas líbranos del mal:
 pasado, presente y futuro.

Amen.
 
Hacer la petición y rezar, pidiendo la intercesión
de san Francisco de Asís,  el Credo, la Salve,
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

CONTENIDO RELACIONADO:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Followers

Google+ Followers

 
Blogger Templates